domingo, 13 de agosto de 2006
Y la historia continua...


Yo pense que no, pero hubo respuesta. Por lo visto no fui la unica en contestar al diario La Opinión de La Coruña. Con fecha 8 de Agosto...

EL MUNDO, EL DEMONIO Y LA CARNE: ACLARACION PARA ROCIEROS.


Un grupo de almonteños me escribe para ponerme a caldo por mentar su romería de El Rocío con el tono en el que lo hice la semana pasada. Exigen rectificaciones, mas no sé muy bien qué he de rectificar, los datos que aporté no se desmienten. Ahora bien, sí se indignan por el uso del término botellón para referirme a las grandes cuchipandas que se meten entre pecho y espalda mientras hacen el camino.
Los corresponsales que me interpelan no rebaten ningún argumento de los dados y pienso que se equivoca la mayoría cuando interpreta despectivamente la palabra botellón; a fin de cuentas no es nada negativo, ni exclusivo de jóvenes licenciosos y descreídos, ni algo contemporáneo, va cambiando de forma y los jóvenes no hacen más que adaptar las distintas formas de botellón que han vivido y conocido por transmisión familiar y social.
En ningún momento dejé caer que en el peregrinaje no hubiese romeros que fuesen guiados por el fervor mariano; pero lo que nadie puede negar es que en el millón largo de personas asistentes hay de todo y que la motivación religiosa fue paulatinamente sustituida por la práctica santera.
Tampoco fue mi intención desprestigiar los placeres mundanos, me gusta todo lo epicúreo, también lo del Rocío, digno de elogio; tampoco quiero restar méritos a las penas del camino, pero si se llevan con pan, con vino o, mejor, con todos los supuestos pecados capitales, son penas menores.
Por lo demás, también les aclaré que las creencias y las liturgias de las mismas son algo personal, particular e intransferible, que si se viven con esa precisa discreción, nadie tiene derecho a meter las narices, mas creo que no es el caso, entonces se convierte en noticia y en negocio.
Quitémonos las caretas, todas las civilizaciones cumplieron con sus dioses y lo seguirán haciendo, los adornos que se le quieran poner en cualquier época, son objeto de estudio, de opinión y las tradiciones no son obligatorias ni gozan de patente de corso. Del género tonto sería considerar cultura tradicional los empalamientos o las lapidaciones.
Bien pensado, en vez de botellón, tendría que haber hablado de simposio, es posible que lo que hagan los romeros sean reuniones, ese tipo de reuniones; claro que para los griegos esto del simposio era el festín de los hombres alrededor de la bebida para hablar sobre lo divino y lo humano, eso sí siempre acompañados de las hetairai, las señoras que les complacían en todos sus deseos y les aclaraban las ideas. Como ven los señoritos no son un invento muy reciente. En las películas, por supuesto sólo en las americanas, los congresos de dentistas y similares tienen los mismos fines y medios.


Hoy, dia 12, respondo de la misma manera al diario en cuestión...

Estimado Sr. Director.:
Por lo que veo no he sido la única que se ha dirigido a su diario como acto reivindicativo respecto al artículo aparecido el pasado dia 1 de Agosto.
No se yo si se "exigian" tanto una serie de rectificaciones como la inclusión del verdadero sentir y la verdadera motivación de los que nos sentimos "excluidos".
Calificar de "botellón" el Rocío es excesivo, ya que el ajeno conoce de la romería lo que los mismos medios de comunicación hacen público y, evidentemente, las penas del peregrino y del romero, que con pan y vino no son menores, , la Misa en el Real, o los Rosarios en la noche, es algo que se pudiera antojar una anticuada " motivación religiosa".
Si el botellón es algo que los jovenes han adoptado como forma de diversión, yo soy de la era de los guateques, no necesitan ir al Rocio para ello ya que lo tienen en la puerta de sus casas y más barato. Lo de las "hetairai", pues como que si lo que se buscan es el trabajo, lo lógico es que intenten hacer su Agosto en el mes de Mayo, como en fechas de mundial futbolero.
¿ Que comemos ? pues si, igual que en casa, mientras hay hambre. Pero resulta curioso que, siendo la hospitalidad tónica general en la romería, no todos comemos gambas y jamón, algunos no podemos ofrecerlo de pata negra. Pero lo mejor es para los que vienen a vernos.
Pero incluso hablar del Rocío como " reunión", o hablar del invento "señorito", pues como que no se ajusta del todo a la realidad, sino que se sigue afianzando como un tópico fácil a la hora de meter el dedo en la llaga. Compararlo con un congreso de dentistas me parece del todo excluyente e irrespetuoso.
ROCIERO es el que ama a la Virgen del Rocío, vaya a la romería o no. ROMERO es que el va a una romería, aunque no todos son creyentes pero no se les puede negar su derecho a venir. PEREGRINO, es el que, POR DEVOCION, acude a un Santuario. Lo malo es que no siempre se dan las tres circunstancias en una misma persona.
Dice la letra de una sevillana... " para ser buen rociero primero hay que ser cristiano"...
Le puedo asegurar que somos muchos los que creemos que esto es realmente así.


Maile 12 de agosto.
miembro del foro
Publicado por FOROMANAGER @ 16:19
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